Los Alumnos quieren Más

Después de releer a Bloom (1976), Anderson y Block (1985) en sus escritos sobre el modelo Mastery Learning, sigo pensando que aunque con modificaciones y actualizaciones, está de plena actualidad.

Al revisar la propuesta que Bloom planteaba sobre el ambiente de la escuela y su influencia en los individuos según las condiciones  y sistematicidad que ofreciera, creo que hoy nuestros alumnos,  una generación sobrestimulada , quieren más.

Por supuesto, no me refiero a realizar más ejercicios, a más deberes o a más contenidos, no. Nos referimos a que quieren una enseñanza más sistemática, planificada, organizada para la adquisición de competencias, superar retos, tener claros los objetivos, las expectativas, un feedback rápido y formativo, y sobre todo, unas actividades que hagan honor a su etimología  «activĭtas, -ātis, acción» como Conjunto de operaciones propias de una persona o entidad, es decir, realizar actividades en las que puedan participar en su proceso, y según se superen, tengan opción a realizar actividades de enriquecimiento.

«¿Enriquecimiento? si eso ya lo hacemos, cuando un alumno consigue un objetivo realiza más ejercicios» 

Pero no, no se trata de hacer más de lo mismo una y otra vez, se trata de enriquecer, de tener un nuevo reto, un nuevo objetivo, de avanzar en mi aprendizaje.

Tal vez sea el momento de de retomar modelos pedagógicos y teorías que representen la dirección que deseamos tomar. Modelos que nos ilustren en nuestra toma de decisiones y orienten la ejecución de nuestras acciones educativas.

Gracias por leernos

Habilidades y Competencias

En época de evaluaciones externas y preparando a los docentes en las nuevas formas de evaluar según la LOMCE, os proponemos estas pequeñas reflexiones sobre el desarrollo y evaluación de competencias.

La OCDE (2011:3) en su informe “Habilidades y competencias del siglo XXI para los aprendices del milenio en los países miembros”[1]  invita a los gobiernos a hacer un esfuerzo para identificar y conceptualizar correctamente el conjunto de habilidades y competencias requeridas según los estándares educativos que cada estudiante debe ser capaz de alcanza al final de la educación obligatoria.

Las habilidades propuestas por el proyecto ACT21s, mencionado en otras ocasiones en el blog, como la capacidad de los individuos para pensar por sí mismos, y asumir la responsabilidad respecto de su aprendizaje y sus acciones, descansan en el centro de este marco.

Si nos basamos en la taxonomía de Bloom, con más frecuencia de lo que parece, el profesorado estimula, y lo hace de modo poco consciente, aprendizajes de bajo nivel. En efecto: si atendemos a las taxonomías de objetivos, incluso en la Universidad podemos constatar que la mayoría de las pruebas para evaluar al alumno, y por tanto su aprendizaje, se centran en las categorías inferiores: conocer, comprender y aplicar, y muy pocas en analizar, sintetizar y evaluar.

Recogemos aquí, una imagen realizada por el profesor Raúl Santiago[2] para la web http://www.theflippedclassroom, donde se recoge no sólo las categorías del proceso cognitivo en su intento de clasificación en inferiores y superiores, sino además, la categoría “crear”, que se incluyó en el modelo en año 2000 por su discípulo, Anderson, y los verbos que nos servirán como objetivos del aprendizaje e indicadores de evaluación.

TAXONOMIA bloom

 

No cabe duda de que tanto en los clásicos objetivos cognitivos de Bloom, como en el aprendizaje por competencias, es preciso contar con conocimientos, pero no un conocer cualquiera, sino que requiere un profundo carácter comprensivo;

Así mismo, igual de importante es ser capaz de aplicar los conocimientos. “PISA no solo mide qué saben los estudiantes al finalizar la educación obligatoria, sino también aquello que pueden hacer con lo que saben. De igual importancia, al comparar el rendimiento de los estudiantes y los factores relacionados con el rendimiento, como las actitudes de los estudiantes hacia el aprendizaje, su contexto socioeconómico, las políticas educativas, las prácticas y los recursos entre los países y economías participantes, PISA ofrece a los políticos y educadores una manera de identificar las políticas más efectivas del mundo que pueden adaptarse a sus contextos locales” (PISA in focus 34:2)[3].

[1] http://recursostic.educacion.es/blogs/europa/media/blogs/europa/informes/Habilidades_y_competencias_siglo21_OCDE.pdf

[2] Profesor Titular Interino, Didáctica y Organización Escolar, Universidad de La Rioja y promotor del modelo Flipped Classroom en España junto con otros catedráticos como D. Javier Tourón.

[3] Revisado en http://www.mecd.gob.es/dctm/inee/pisa-in-focus/pisa-in-focus-n34-esp.pdf?documentId=0901e72b81774fea