Criterios de calidad de los centros. Un tema ácido

Desde hace años, al llegar estas fechas donde las familias tienen que elegir centros, recibimos llamadas y correos de padres y madres preocupados por el bienestar de sus hijos en los centros ¿Cuál será el adecuado? ¿Cuál será lo suficientemente respetuoso con su desarrollo?

Siempre les trasladamos que aunque otros padres estén contentos con el centro al que lleven sus hijos, cada uno tiene unos principios en los que desea basar su educación familiar, por lo que, es preferible visitar el centro. Por supuesto, lo más importante es que les describan su proyecto educativo. Pero esa conversación no debe versar en el horario no lectivo, el lectivo, el comedor, las actividades extra escolares, la editorial o la tablet, NO.

Debe detallar qué es lo que el centro quiere conseguir en el alumnado y por tanto qué hace para alcanzarlo, qué metodología, qué técnicas diferentes utilizan, qué recursos utilizan, cómo realizan el seguimiento del progreso del alumnado, qué proyectos hacen, qué contacto con el entorno tienen, cómo eligen las actividades para realizar fuera y cuántas se hacen, cómo se establece la comunicación bidireccional entre familia y centro, qué importancia se le da al tutor, cómo se realiza el proceso de evaluación, cómo son los boletines, etc… Si pueden visitar el centro en horario lectivo, mejor. Y si está fuera de los open days, también mejor. Así, los padres pueden respirar el clima, algunas acciones de los niños o jóvenes que estén haciendo de manera espontánea y, sobre todo, percibir la mirada de los alumnos.

Ya conocéis nuestra predilección por los centros acogedores, activos (que no estresantes) lentos y respetuosos; No obstante, para hablar desde la evidencia científica, y dada nuestra colaboración en diferentes grupos de investigación, os dejamos aquí a modo de juego, alguno de los criterios que hacen que un centro sea mejor que otro.

¡Ponte a prueba y marca si crees que es verdadero o falso! Comienza haciendo click en la flecha de la derecha

Basada en el estudio sobre calidad y eficacia escolar en la Comunidad Autónoma Vasca

¿Qué tal te ha ido? ¿Has identificado algunos de los criterios de manera correcta? Si es así, muchas felicidades.

La información que recogemos en este genial.ly está extraída del estudio que se menciona al pie, liderado por el Dr. Luis Lizasoain. Aun así, ha sido publicada de una manera amena y accesible para toda la comunidad educativa en El Diario.es. Os dejamos aquí el enlace al texto del diario por si fuera de vuestro interés conocer, a modo de síntesis, los factores que hacen que un centro sea mejor que otro, y también, una conferencia suya donde detalla la metodología de investigación y sus resultados. Sin duda, un placer escuchar tanta sabiduría.

Deseamos que os guste y que sigamos aprendiendo juntos…

Estándares de Evaluación: Evaluación competencial

Los estándares son las “definiciones operativas de lo que los alumnos deben saber y saber hacer en cada materia y nivel educativo, y servirán para que toda la comunidad educativa y la sociedad pueda conocer la eficacia del sistema y de cada centro escolar” (Tourón, 2009)

La evaluación del aprendizaje mediante estándares está estrechamente vinculada al currículo, produciendo una conexión mayor entre los que se programa aprender y lo que se evalúa. Plantea, una evaluación más objetiva, y da a conocer más claramente los resultados de la intervención educativa.

Estas evaluaciones incorporan metas previamente establecidas, como objetivos y expectativas de logro para nuestros estudiantes. Además  requieren que los alumnos demuestren sus destrezas y habilidades  para la solución de problemas con los conocimientos adquiridos, en definitiva, las mismas habilidades que necesitarán para un futuro no lejano.
Las pruebas para evaluar competencias, procuran generar una respuesta, en lugar de elegir una de una lista de respuestas, que aunque pueden ser muy adecuadas, no debemos olvidar tener en cuenta el conocimiento conceptual y el procedimental. De esta manera proporciona al docente información  equilibrada sobre lo que el alumno sabe hacer con lo que sabe
La corrección de este tipo de pruebas debe estar bien detallada previamente, mediante codificaciones, teniendo en cuenta el currículo y los estándares (resultados de aprendizaje esperados). Incorporarlos en el currículo facilita las estrategias didácticas que el docente deberá aplicar.

Y no podemos olvidar que los estándares y las evaluaciones competenciales, requieren de una mayor capacidad de los maestros para comprender las expectativas a incorporar en las nuevas evaluaciones, obtener recursos y experiencias, que ayuden a nuestros alumnos a alcanzarlas.

Por otro lado, la evaluación de  competencias debe ser continua y sistemática, y utilizar tanto métodos cualitativos como cuantitativos, Los datos recogidos pueden ser sometidos a ponderación de acuerdo con los niveles de logro alcanzados y utilizar porcentajes para las tareas encomendadas a los alumnos, de esta manera, no limitamos el aprendizaje y el rendimiento académico a los conocimientos adquiridos a través de una única prueba final sino que valoramos el proceso, los errores y aciertos.

Un saludo