Estudio de caso. La transformación del modelo educativo. Impacto.

Como sabéis nuestra línea de investigación se orienta a la transformación de las organizaciones para el desarrollo competencial. Hemos ido escribiendo artículos basados en nuestras investigaciones, y muy pronto lanzaremos un libro sobre esto.

A continuación os dejamos uno publicado en Bordón, presenta el estudio de un caso que permite, a lo largo de dos años, explorar en un entorno real para acercar las teorías a la práctica, interpretar y comprender aunque no se pueda generalizar.

El estudio muestra los cambios planificados con rigor en el tratamiento y análisis de los datos y trata de mostrar el impacto percibido que tienen los
modelos versátiles, nos muestra la dirección y da pie a formular hipótesis de una línea de investigación prometedora para evaluar los cambios
en el aprendizaje de los estudiantes, en la competencia docente y en la calidad de los centros educativos.

Se pone en valor la percepción de los participantes y el uso de los documentos elaborados en el centro para analizar la realidad, siendo conscientes de que son medidas subjetivas y que, sumado a una
muestra pequeña, permiten análisis menos potentes.

Aun así, los resultados resaltan la importancia de las metodologías en el aprendizaje y la conducta de los estudiantes, y animan a pensar que el cambio docente es posible aunque para que perdure es necesario que la comunidad educativa, la dirección del centro y la Administración
educativa se impliquen y, sobre todo, que la mejora no sea efecto de intervenciones puntuales ni tan siquiera de un curso escolar;

Los datos nos advierten de la necesidad de estudiar longitudinalmente el efecto de las metodologías activas y participativas no solo en el aprendizaje y en el rendimiento, también en la cohesión y comportamiento de los estudiantes.

Puedes leerlo en FLIPSNACK

https://www.flipsnack.com/EE8DE8DEFB5/transformaci-n-del-modelo-educativo.html

y RESEARCHGATE

https://www.researchgate.net/publication/329196941_TRANSFORMACION_DEL_MODELO_EDUCATIVO_EN_EL_APRENDIZAJE_Y_DESARROLLO_COMPETENCIAL_ESTUDIO_DE_CASO

La docencia como arte

El viernes día 7 de Junio, nos invitaron a participar como ponentes en la Jornada Aprendiendo el Futuro que organizaba la Asociación Nacional para la Enseñanza de la Fotografía, en el salón de actos de Bellas Artes de la UCM.

En ella estuvieron profesionales de la fotografía principalmente, Valentin Sama, Tomás Zarza, Luis Castelo, Pedro Vicente, Carmen Dalmau Bejarano, Manuel San Frutos, Eduard Bertran Coppini, Albert Gusi, Mieke Bal, Rocio Gutierrez, Marta Delgado Mangas, Virginia Espa, Pilar Irala, Toya Legido García y yo misma (Déborah Martín) que no soy fotógrafa pero sí pedagoga y amante de la pedagogía activa. Al evento se inscribieron unas 150 personas y fue retrasmitida en streaming. …

La jornada transcurría en el debate de la formación universitaria sobre arte fotográfico y audiovisuales, así como, en la transmisión de técnicas didácticas y metodologías que pueden estar detrás de una buena docencia universitaria para el área.

Os dejamos AQUÍ la conferencia, tal y como habéis demandado, tanto en twitter como instagram. Esperamos que os guste y aprendáis algo nuevo. Por cierto, la imagen del principio es de Chema Madoz, uno de mis fotógrafos favoritos. Cuando veáis la conferencia, entenderéis por qué.

Facultad de Bellas Artes. UCM.

Muchas gracias por leernos y no olvides que cualquier cosa que precises de nosotros, ¡puedes contactarnos!

Criterios de calidad de los centros. Un tema ácido

Desde hace años, al llegar estas fechas donde las familias tienen que elegir centros, recibimos llamadas y correos de padres y madres preocupados por el bienestar de sus hijos en los centros ¿Cuál será el adecuado? ¿Cuál será lo suficientemente respetuoso con su desarrollo?

Siempre les trasladamos que aunque otros padres estén contentos con el centro al que lleven sus hijos, cada uno tiene unos principios en los que desea basar su educación familiar, por lo que, es preferible visitar el centro. Por supuesto, lo más importante es que les describan su proyecto educativo. Pero esa conversación no debe versar en el horario no lectivo, el lectivo, el comedor, las actividades extra escolares, la editorial o la tablet, NO.

Debe detallar qué es lo que el centro quiere conseguir en el alumnado y por tanto qué hace para alcanzarlo, qué metodología, qué técnicas diferentes utilizan, qué recursos utilizan, cómo realizan el seguimiento del progreso del alumnado, qué proyectos hacen, qué contacto con el entorno tienen, cómo eligen las actividades para realizar fuera y cuántas se hacen, cómo se establece la comunicación bidireccional entre familia y centro, qué importancia se le da al tutor, cómo se realiza el proceso de evaluación, cómo son los boletines, etc… Si pueden visitar el centro en horario lectivo, mejor. Y si está fuera de los open days, también mejor. Así, los padres pueden respirar el clima, algunas acciones de los niños o jóvenes que estén haciendo de manera espontánea y, sobre todo, percibir la mirada de los alumnos.

Ya conocéis nuestra predilección por los centros acogedores, activos (que no estresantes) lentos y respetuosos; No obstante, para hablar desde la evidencia científica, y dada nuestra colaboración en diferentes grupos de investigación, os dejamos aquí a modo de juego, alguno de los criterios que hacen que un centro sea mejor que otro.

¡Ponte a prueba y marca si crees que es verdadero o falso! Comienza haciendo click en la flecha de la derecha

Basada en el estudio sobre calidad y eficacia escolar en la Comunidad Autónoma Vasca

¿Qué tal te ha ido? ¿Has identificado algunos de los criterios de manera correcta? Si es así, muchas felicidades.

La información que recogemos en este genial.ly está extraída del estudio que se menciona al pie, liderado por el Dr. Luis Lizasoain. Aun así, ha sido publicada de una manera amena y accesible para toda la comunidad educativa en El Diario.es. Os dejamos aquí el enlace al texto del diario por si fuera de vuestro interés conocer, a modo de síntesis, los factores que hacen que un centro sea mejor que otro, y también, una conferencia suya donde detalla la metodología de investigación y sus resultados. Sin duda, un placer escuchar tanta sabiduría.

Deseamos que os guste y que sigamos aprendiendo juntos…

Evaluación educativa. La niña de nuestros ojos

De todos es sabido que llevar la pedagogía activa a la escuela y mejorar el concepto, la técnica y la ética de la evaluación educativa son nuestros principales temas de interés.

A principios de año nos propusimos varios objetivos que podéis leer de nuevo en este post. En él hablábamos de proyectos que ya continuaban y otros que se iniciaban. Hoy hacemos una evaluación de aquellos propósitos conseguidos (tick verde), que se han modificado (cruz roja) o que todavía están pendientes (flecha azul). Así es como evaluamos nuestros objetivos a través, por ejemplo, de una checklist:

De nuestros propósitos, el cuarto se modifica por el tercero, y el último está pendiente de generar la acción grupal que precisa. Hemos preferido esperar a que finalicen las elecciones, que estén todos sentados en sus sillones, cómodos, y después proponer las mejoras necesarias al respecto.

Nuestra experiencia en evaluación comportamental para la obtención de libertad condicional con fines educativos, evaluación en el seguimiento de programas de desintoxicación, evaluación en comités de asignación de centros terapéuticos y sus programas educativos a adolescentes con trastorno de conducta o la evaluación de menores y sus familias para proponer a Fiscalía la medida educativa más eficaz, siempre nos ha llevado a considerar la evaluación con un único propósito: la mejora y la evolución.

Por otra parte, nuestra dedicación a la investigación y docencia o colaboración continua con los departamentos MIDE (Métodos de investigación y diagnóstico en educación), nos ha llevado a conocer la técnica evaluativa .

Esto no indica que no hayamos continuado formándonos, cada vez más, en los principios de la evaluación y las características de la evaluación para el aprendizaje. Por supuesto todo esto no puede estar exento de trabajo con otros compañeros reflexionando conjuntamente en cualquier jornada dedicada a evaluación. El sábado 11 la entidad Educación abierta organizaba en Madrid unas jornadas para la reflexión de la evaluación educativa en varias áreas con numerosos participantes interesados.

Reflexionar sobre el poder de la evaluación, cómo nos condiciona en la vida, en lo académico, en lo profesional, o si realmente estamos interesados en un cambio de sociedad, nos ayuda a seguir haciéndonos preguntas que iluminarán el camino que debemos recorrer para proponer una mejora evaluativa. Las jornadas fueron muy dinámicas y atractivas por lo que nos apetece compartir con vosotros, algunas de las preguntas que nos suscitaron.

¿Podríamos vivir sin evaluación? ¿Para qué evaluamos? ¿tenemos el mismo “para qué” desde el micro o el macro sistema educativo? Evaluar nos ayuda a mejorar pero ¿calificar nos ayuda a mejorar también? ¿Realmente queremos cambiar la escuela y la sociedad? ¿los padres realmente quieren otra cosa para sus hijos o prefieren que aprendan matemáticas, lengua o historia como se viene haciendo hasta ahora? ¿qué datos necesitamos para evaluar la calidad del centro? ¿Autonomía y rendición de cuentas son compatibles? ¿Quién evalúa al profesor? ¿Cómo evaluar a un profesor? ¿Se generan tiempos de reflexión educativa en los centros para mejorar? ¿Existe un código deontológico en la evaluación? ¿Estamos considerando el impacto que tiene la calificación en el alumno? Si lo deseable es evaluar por competencias ¿por qué todos los sistemas software y de acreditación o boletines siguen calificando asignaturas?

Estas son algunas de las cuestiones que a nosotros nos resultan de mayor interés, aunque por supuesto, podéis seguir el hilo con los comentarios, preguntas y reflexiones en el hashtag #loquepisanove.

Empecemos por el principio, ya que todo conocimiento comienza con la generación de preguntas…

Gracias por leernos

Enfocando el objetivo

Enfocar es dejar nítida aquella realidad que está a cierta distancia o, en términos ópticos, hacer coincidir la luz que incide en el objetivo de la cámara, con lo que se pretende captar o representar. De ahí este post, que tiene que ver con esa sensación inicial borrosa que uno tiene cuando trata de enfocar, y progresivamente va obteniendo una imagen perfectamente nítida.

Esta metáfora viene porque en estas últimas semanas hemos sentido a nuestro alrededor mucho ruido educativo. Lamentablemente, en algunos casos, ha tenido que ver con el edu-businnes (término que hemos conocido hace unos días en la cuenta de @PsicEduM , que aunque su lenguaje no encaje con nuestro estilo, su contenido, sí). Podríamos definir el edu-businnes, como la comercialización en exceso y oportunismo de muchas entidades y personas para hacer negocio y lucrarse de los movimientos que se producen en educación, el aprendizaje, la transformación educativa, etc. como fin en sí mismo, enmascarándolo con otra idea.

A este respecto, tenemos mucho que decir, pero no será ahora, sino en una entrada posterior. Esto está más relacionado con esa borrosidad inicial al enfocar, y hoy es día para escribir sobre la nitidez de la realidad, enfocar el objetivo y no perderse.

Con tanto ruido, uno pierde perspectiva y se desorienta. Necesitábamos centrarnos, centrar el foco y no dejarnos llevar por otras cuestiones que no sean nuestros principios, nuestra misión y un para qué. Así fue como, hace una semana, regresábamos a las escuelas Reggio Emilia para re-conectar con aquello que hace ya 16 años nos movilizó el alma.

Como pedagoga, psicóloga forense y criminóloga he tenido la oportunidad de estar cerca de los centros penitenciarios, centros de menores, adolescentes agresivos, antisociales, etc, conocer sus historias, su sufrimiento y su ira. Fue en 2003, cuando iba a nacer mi primer hijo, cuando me cuestioné los valores que quería trasladarle y en qué entorno debía crecer para evitar tanta hostilidad. Así fue como re-conecté con mi experiencia como alumna de escuela Montessori (de verdad, no de las falsas) y con la teoría e historia de la educación que había estudiado en 1994 y que tanto me gustó.

Siempre cercana a mi departamento favorito, el MIDE (Métodos de investigación y diagnóstico en educación) de la Universidad Complutense, sentí su apoyo en mi nuevo propósito “prevenir para evitar aquello” y montar una Escuela que no me pusiera los pelos de punta o me entraran ganas de llorar al sentirlas como aparcamientos en vez de espacios educativos. Me alimentaron con investigaciones, lecturas, datos, vídeos de otras escuelas fuera de España, imágenes, información y evidencias científicas para diseñar un proyecto educativo y un edificio que se adaptara a un proyecto concreto. En definitiva, una escuela concebida como su etimología griega, un lugar para cultivar el espíritu. Una escuela homologada, autorizada y valorada por inspección (pasaron 5 diferentes) que recogía los principios de la pedagogía activa y, lo más importante, respetuosa con los ritmos. No podemos dejar aquí imágenes por la privacidad pero nos hicieron alguna entrevista en directo y aquí os dejamos un trocito, por si se puede percibir algo, aunque hay más circulando por las redes.

No era un proyecto alternativo, ni utilizábamos nuevas metodologías, ni TIC, ni palabras anglosajonas. Nos basábamos en evidencias, en investigaciones educativas que trasladábamos a nuestra realidad de entonces. Es más, la escuela se concibió como un espacio para la investigación (Tonucci, 1988) tanto de los niños, como del equipo. Los padres firmaban una autorización para poder grabar a sus hijos en la escuela cuya finalidad era puramente pedagógica para mejorar la intervención educativa. Estas grabaciones las utilizábamos en nuestras reuniones de equipo para observar y mejorar nuestra práctica. También en las reuniones de padres, donde mostrábamos lo que trabajábamos, cómo lo hacíamos y por qué lo hacíamos. En definitiva teníamos un proyecto educativo que defendíamos y mejorábamos día a día.

Cuando estábamos dispuestos a lanzar primaria, teniendo el proyecto definido, el lugar y el equipo, la crisis económica impidió avanzar, pero no impidió sembrar. Así fue, cuando empezamos a recibir llamadas de emprendedores que querían montar una escuela diferente o escuelas que querían hacer cambios…Todos se preguntaban ¿Cómo lo habéis hecho? ¿Cómo conseguiste la autorización? ¿Cómo hacíais la programación didáctica si trabajabas por proyectos? ¿Cómo se hacía la evaluación? ¿Qué formato tenían los informes de progreso? ¿Cómo se decidían los espacios? ¿Cómo se elije el material? ¿Cuál es la flexibilidad horaria necesaria? etc, etc…la polinización de la siembra se extendía….no sin formación permanente por nuestra parte.

Con el tiempo, la rapidez de la información que proporciona internet para lo bueno, también lo hace para lo malo. El ruido que hacen las fake news educativas, los mitos sobre los estilos de aprendizaje, sobre las inteligencias múltiples, sobre la gamificación, los gurús educativos que “se miden” por seguidores de twitter, o peor, algunos son contratados por Universidades para tener más alumnos, influencers educativos que no saben de psicología evolutiva, ni del aprendizaje, ni de investigación, ni de historia de la educación, másteres de coaching educativo (yo coacheo, tu coacheas, él coachea…) vídeos que dicen desarrollar competencias, como si aprendieras inglés mientras duermes, directores de centros que no saben nada de pedagogía, centros que dicen hacer mindfulness a pesar de que los niños están estresados desde que entran hasta que salen, o la “guerra de las Galaxias” que se produce con la compra-venta de APPS R2P2, Chomebooks, Ipad, Google, Microsoft…etc… La competitividad que de pronto ves que surge entre aquellas que se auto denominan comunidad… o incluso, ¿por qué no proponer la palabra innovación como la primera del diccionario debido a su uso y abuso? ¿No se permitió el término cocreta?

PUES NO!!! Frente a tanto ruido, hay que enfocar, parar, coger aire y pensar en el para qué y en el cómo. La educación no mejora sólo con la opinión de la gente. Ni la educación, ni la medicina, ni la optometría, ni ninguna disciplina, sino con profesionales de su campo. Lo contrario yo lo llamo intrusismo, y en educación, lamentablemente, se dan cada vez más casos. Abducidos por las grandes compañías tecnológicas, vemos que unos y otros firman acuerdos y entre los nombres de sus equipos no hay pedagogos con trayectoria, ni psicólogos de prestigio, ni educadores con formación, basta con tener un logo de colores y hacer mucho ruido en las redes. Parece que todos sabemos de todo, de fútbol, de política, pero sobre todo, de educación

Volver a Reggio nos ha supuesto sentir otra vez qué es la pedagogía activa, respirar sus principios y enfocar nítidamente hacia el tipo de escuela que defendemos. En algunos aspectos dista un poco de lo que algunos venden como “metodología activa”. Montessori, ya la defendió como La pedagogía científica, pero algunos esta parte no la leyeron.

La escuela que enfocamos tiene una filosofía pedagógica dirigida al desarrollo armónico, a la formación interna y al desarrollo de las potencialidades individuales de sus alumnos. Mantiene una filosofía de trabajo que integra diversas disciplinas (pedagogía, psicología, filosofía, biología y la medicina preventiva) con el fin de que el alumnado que atienda pueda desarrollarse plenamente. La escuela que defendemos sigue los principios de la escuela activa integrados y  adaptados a un momento histórico y social actual, enmarcado en una legislación educativa concreta.

Deseamos una escuela que pueda definirse en:

  • Sus principios pedagógicos
  • El clima del centro
  • El bienestar del alumnado y profesorado
  • La elección de itinerarios curriculares
  • La relación docente- alumno
  • La formación de su profesorado
  • Los agrupamientos
  • El material pedagógico
  • La relación con el entorno
  • Las actividades que realizan los alumnos
  • La organización de los espacios internos y externos.
  • Espacios de acción, espacios de concentración.
  • La participación de los padres
  • La calidad de la comida (si tienen comedor)
  • La evaluación educativa (del aprendizaje, para el aprendizaje, de los programas y del centro)

Y sobre todo, en las situaciones que ofrece para fomentar el deseo innato de investigar y fomentar la curiosidad. Defendemos una escuela como un laboratorio donde se encuentre lugar para la experimentación, la concentración, la calma y la interiorización de lo aprendido. Un espacio donde lo que se empieza se acaba, un espacio con tiempo para el silencio, sin la presión de un timbre.

No se trata de hacer ruido permanentemente, no se trata de tener a los niños ocupados y estresados. No se trata de entretener a los alumnos para que no se aburran. No se trata de “hacer y hacer” o utilizar Kahoots sin sentido pedagógico. Se trata de crear un proyecto y utilizar las herramientas que sean precisas para llevarlo a cabo.

Nuestro foco es colaborar con aquellos que busquen crear un espacio como el que estamos describiendo, ofreciéndole nuestros servicios de asesoramiento o formación, únicamente con esta finalidad. Queremos contribuir en la reflexión y formación del profesorado para que la escuela se convierta en un espacio que invite a la serenidad, al movimiento, a la observación y la exploración;un lugar para aprender a aprender.

Aprender a aprender

En los nuevos paradigmas educativos es necesario desarrollar la competencia “aprender a aprender”, puesto que la formación no se ciñe a un espacio y un tiempo determinados, sino que exige mantener cierta capacidad de aprendizaje a lo largo de toda la vida (OCDE 1996, 1999, 2001 y 2004), más bien “anywhere” and “anytime”.

La comisión Europea, en 2007, establecía la siguiente definición para esta competencia “aprender a aprender”:

“Comprende la disposición, motivación y habilidad para organizar y regular el propio aprendizaje, tanto individualmente como en grupos. Incluye la habilidad de organizar el tiempo propio de forma efectiva, de resolver problemas, de adquirir, procesar, evaluar y asimilar conocimientos nuevos y de ser capaz de aplicar nuevos conocimientos en una variedad de contextos”.

Por lo que, en una sociedad tan cambiante, sin precedentes, que está incorporado nuevas formas de vida por los avances tecnológicos que se producen, no sólo esta competencia es fundamental, casi me atrevería decir, de supervivencia.

De ahí que haya surgido esta iniciativa desde INTEF, un Mooc coordinado por Conchi Fernández (@cfdezmunin) y Fran Balsera (@fjbalsera), quienes decidieron realizar un #twitterchat el pasado Jueves bajo el hastag #aprendemooc.

En él participaron diferentes profesores bajo la dinamización de Conchi y Fran y 5 preguntas clave a las que podíamos responder. En esta ocasión, tuvimos la suerte de ser los invitados del #twitterchat, y se nos pasó el tiempo volando. Si no pudisteis asistir, han realizado un resumen con algunas de las intervenciones, por si fuera de vuestro interés.

Pincha AQUÍ para acceder

¡Disfrutad!

Nuevos propósitos

Con este primer post del año 2019 queremos agradecer vuestra confianza a todos los que habéis colaborado con nosotras durante el año 2018. Gracias a todos los compañeros con los que hemos crecido, compartido y que depositaron su confianza para que les formáramos o acompañáramos en su proceso de cambio, hacia una pedagogía activa y respetuosa, así como en la introducción sensata del uso de la tecnología.

Este año que empieza, viene cargado de sorpresas. Para empezar, tenemos 365 días por delante para llevar a cabo varios proyectos. Uno de ellos requiere vuestra participación, así que…vamos a ello:

Igual que hasta ahora, seguimos ofreciendo formación en los centros educativos, CFIEs o Universidades.

Os acompañaremos en aquellos procesos de transformación organizativa que necesitéis.

Como personas físicas, Déborah, sigue llevando las labores de coordinación pedagógica de la Escuela de formación de profesores en tecnología educativa, competencias digitales y desarrollo del talento de UNIR, y Natalia, gestionando todo el área digital, plataformas LMS y Entorno 3D.

A finales de enero se publicará el libro Aprender y Enseñar en la Universidad Hoy: guía práctica.

Un libro que, aunque está centrado en el ámbito universitario, ayudará al profesorado de cualquier nivel que desee profundizar en el diseño de instrucción, cómo incorporar técnicas didácticas activas y cómo evaluar el aprendizaje.

A mital de año se publicará Pedagogía Adaptativa. Transformación de la Organización Educativa  de la editorial Síntesis.

Este último será de utilidad para todos aquellos equipos directivos, coordinadores pedagógicos o de innovación educativa que deseen conocer cómo llevar de primera mano la transformación pedagógica de su centro.

And…last but not least,  este año, nos centraremos en la mejora de la Evaluación Educativa.

Como psicóloga forense, criminóloga y pedagoga he realizado diferentes evaluaciones que conllevan responsabilidades en la vida de las personas. La evaluación del aprendizaje y su valoración competencial no lo es menos. Nos preocupa mucho el impacto negativo que tiene en los niños, jóvenes y sus familias, la mala práxis docente con respecto a la evaluación subjetiva que abusa de la calificación.

Estamos participando en la red de Cambridge Assessment, en sus eventos formativos y con su comunidad, para aprender más sobre la sistematicidad y cientificidad del proceso de la evaluación, y crear puentes.

Por lo tanto, hemos decidido crear un grupo de trabajo online de compañeros que deseen una evaluación de calidad. El documento que de aquí se extraiga, lo llevaremos al Congreso. Sí, estamos promoviendo una Iniciativa Popular Legislativa que lo regule. Algunos compañeros ya se han sumado. Si estáis interesados en participar de alguna u otra manera…no dudes, en escribirnos info@pedagogiaparaelexito.com

Rúbricas y evaluación formativa

Mucha gente todavía cree que evaluar con rúbricas es realizar evaluación formativa y, en muchos casos, no es así. Una rúbrica, de hecho, proporciona criterios claros a la hora de evaluar una tarea. Ahora bien, esto se puede hacer para que el alumno detecte sus errores y sus puntos fuertes y para que reflexione sobre su aprendizaje (evaluación formativa) o se puede hacer de forma simplemente mecánica para calificar tareas (evaluación sumativa o certificadora).

No reniego de ninguna de las dos, tanto sea para evaluación formativa como para evaluación sumativa, utilizar rúbricas siempre es positivo. El alumno conoce los criterios que se utilizarán para evaluar una tarea. Y eso siempre es positivo.

Ahora bien, ya que utilizamos las rúbricas, utilicemos las mismas realizando evaluación formativa, que hay mil estudios que demuestran que es una de las medidas que más mejora el aprendizaje de los alumnos. ¿Y qué quiere decir exactamente hacer evaluación formativa con rúbricas?

Este post es de Jaime Feliu y querido compartilo para que pueda llegar a más profesores.   PUEDES SEGUIR LEYENDO LA ENTRADA COMPLETA EN SU BLOG.