Contenidos y Competencias

A la hora de programar solemos situar el contenido del currículo como foco prioritario, sin embargo, el foco debe ser el objetivo u objetivos específicos, que en términos de resultados se denominan «estándares». Si nos fijamos bien, estos estándares se componen de verbos (acción) + una dimensión de conocimiento (el contenido curricular) y de aquí, el profesor debe asumir ciertas tareas para conseguir el desarrollo competencial de su alumnado:

  1. Agrupar los diferentes estándares, que puedan estar próximos a ser desarrollados o adquiridos con alguna técnica didáctica común, por ejemplo, que 10 estándares puedan desarrollarse mediante el estudio de un caso.
  2. Efectuar su organización y secuencia, para ir avanzando por un itinerario bien establecido
  3. Planificar las técnicas didácticas que desarrollarán, por un lado, el grupo de estándares y, por otro, las competencias clave.
  4. Seleccionar los contenidos curriculares. Con esto decimos, que el profesor puede y debe elegir los contenidos específicos y que no debe limitarse a ni a una editorial, ni a una sola plataforma, sin embargo, a la hora de seleccionar contenido debemos tener claro unos criterios, antes de decir dónde voy a buscarlos.

La selección de contenidos exige un análisis de las necesidades derivadas de las características de los alumnos, el contexto, la estructura y metodología según la organización de las materias del centro, los principios y finalidad del centro educativo…A partir de aquí, podemos señalar algunos criterios que podemos considerar a la hora de seleccionar el contenido para desarrollar las competencias de nuestros alumnos.

Esperamos que os resulte útil.

Gracias por leernos

Aprender a aprender

En los nuevos paradigmas educativos es necesario desarrollar la competencia “aprender a aprender”, puesto que la formación no se ciñe a un espacio y un tiempo determinados, sino que exige mantener cierta capacidad de aprendizaje a lo largo de toda la vida (OCDE 1996, 1999, 2001 y 2004), más bien «anywhere» and «anytime».

La comisión Europea, en 2007, establecía la siguiente definición para esta competencia “aprender a aprender”:

“Comprende la disposición, motivación y habilidad para organizar y regular el propio aprendizaje, tanto individualmente como en grupos. Incluye la habilidad de organizar el tiempo propio de forma efectiva, de resolver problemas, de adquirir, procesar, evaluar y asimilar conocimientos nuevos y de ser capaz de aplicar nuevos conocimientos en una variedad de contextos”.

Por lo que, en una sociedad tan cambiante, sin precedentes, que está incorporado nuevas formas de vida por los avances tecnológicos que se producen, no sólo esta competencia es fundamental, casi me atrevería decir, de supervivencia.

De ahí que haya surgido esta iniciativa desde INTEF, un Mooc coordinado por Conchi Fernández (@cfdezmunin) y Fran Balsera (@fjbalsera), quienes decidieron realizar un #twitterchat el pasado Jueves bajo el hastag #aprendemooc.

En él participaron diferentes profesores bajo la dinamización de Conchi y Fran y 5 preguntas clave a las que podíamos responder. En esta ocasión, tuvimos la suerte de ser los invitados del #twitterchat, y se nos pasó el tiempo volando. Si no pudisteis asistir, han realizado un resumen con algunas de las intervenciones, por si fuera de vuestro interés.

Pincha AQUÍ para acceder

¡Disfrutad!

Nuevos propósitos

Con este primer post del año 2019 queremos agradecer vuestra confianza a todos los que habéis colaborado con nosotras durante el año 2018. Gracias a todos los compañeros con los que hemos crecido, compartido y que depositaron su confianza para que les formáramos o acompañáramos en su proceso de cambio, hacia una pedagogía activa y respetuosa, así como en la introducción sensata del uso de la tecnología.

Este año que empieza, viene cargado de sorpresas. Para empezar, tenemos 365 días por delante para llevar a cabo varios proyectos. Uno de ellos requiere vuestra participación, así que…vamos a ello:

Igual que hasta ahora, seguimos ofreciendo formación en los centros educativos, CFIEs o Universidades.

Os acompañaremos en aquellos procesos de transformación organizativa que necesitéis.

Como personas físicas, Déborah, sigue llevando las labores de coordinación pedagógica de la Escuela de formación de profesores en tecnología educativa, competencias digitales y desarrollo del talento de UNIR, y Natalia, gestionando todo el área digital, plataformas LMS y Entorno 3D.

A finales de enero se publicará el libro Aprender y Enseñar en la Universidad Hoy: guía práctica.

Un libro que, aunque está centrado en el ámbito universitario, ayudará al profesorado de cualquier nivel que desee profundizar en el diseño de instrucción, cómo incorporar técnicas didácticas activas y cómo evaluar el aprendizaje.

A mital de año se publicará Pedagogía Adaptativa. Transformación de la Organización Educativa  de la editorial Síntesis.

Este último será de utilidad para todos aquellos equipos directivos, coordinadores pedagógicos o de innovación educativa que deseen conocer cómo llevar de primera mano la transformación pedagógica de su centro.

And…last but not least,  este año, nos centraremos en la mejora de la Evaluación Educativa.

Como psicóloga forense, criminóloga y pedagoga he realizado diferentes evaluaciones que conllevan responsabilidades en la vida de las personas. La evaluación del aprendizaje y su valoración competencial no lo es menos. Nos preocupa mucho el impacto negativo que tiene en los niños, jóvenes y sus familias, la mala práxis docente con respecto a la evaluación subjetiva que abusa de la calificación.

Estamos participando en la red de Cambridge Assessment, en sus eventos formativos y con su comunidad, para aprender más sobre la sistematicidad y cientificidad del proceso de la evaluación, y crear puentes.

Por lo tanto, hemos decidido crear un grupo de trabajo online de compañeros que deseen una evaluación de calidad. El documento que de aquí se extraiga, lo llevaremos al Congreso. Sí, estamos promoviendo una Iniciativa Popular Legislativa que lo regule. Algunos compañeros ya se han sumado. Si estáis interesados en participar de alguna u otra manera…no dudes, en escribirnos info@pedagogiaparaelexito.com

Rúbricas y evaluación formativa

Mucha gente todavía cree que evaluar con rúbricas es realizar evaluación formativa y, en muchos casos, no es así. Una rúbrica, de hecho, proporciona criterios claros a la hora de evaluar una tarea. Ahora bien, esto se puede hacer para que el alumno detecte sus errores y sus puntos fuertes y para que reflexione sobre su aprendizaje (evaluación formativa) o se puede hacer de forma simplemente mecánica para calificar tareas (evaluación sumativa o certificadora).

No reniego de ninguna de las dos, tanto sea para evaluación formativa como para evaluación sumativa, utilizar rúbricas siempre es positivo. El alumno conoce los criterios que se utilizarán para evaluar una tarea. Y eso siempre es positivo.

Ahora bien, ya que utilizamos las rúbricas, utilicemos las mismas realizando evaluación formativa, que hay mil estudios que demuestran que es una de las medidas que más mejora el aprendizaje de los alumnos. ¿Y qué quiere decir exactamente hacer evaluación formativa con rúbricas?

Este post es de Jaime Feliu y querido compartilo para que pueda llegar a más profesores.   PUEDES SEGUIR LEYENDO LA ENTRADA COMPLETA EN SU BLOG.

 Diversidad de estudiantes=Flexibilidad de programas ​

Estaba leyendo la web de Desire2Learn, cuando encontré este artículo fantástico sobre el desarrollo competencial. Así que, me he decidido a sintetizar alguna de sus ideas, ya que  nos solemos encontrar muchas confusiones al respecto. Para comenzar, os propongo ver este vídeo bárbaro de Salman Khan, que nos abrirá la mente hacia este concepto antes de seguir leyendo.

La educación basada en competencias se orienta al dominio, por tanto, debe proporcionar a los estudiantes un acceso flexible a los programas de aprendizaje. Se presta particularmente bien para la educación superior, pero si educamos la autonomía y la responsabilidad, es perfectamente viable en el resto de niveles, adaptándolos al nivel evolutivo de cada uno, claro está. Como modelo de aprendizaje,  puede parecer muy diferente a lo que estamos acostumbrados pero es una forma efectiva de lograr buenos resultados ya que está basada en uno de los diseños de instrucción más efectivos «el Mastery Learning«.

La educación basada en competencias, propone que, en un mismo período de tiempo, los alumnos progresarán a diferentes ritmos. Algunos necesitarán dedicar más tiempo a temas particulares y, otros incluso, podrían necesitar complementar el material del curso con otras fuentes. El alumno, progresa por el itinerario de aprendizaje sólo una vez que domina el anterior, y cuando decimos «domina» no nos referimos a que se sabe de memoria, sino que domina los objetivos de aprendizaje y ha desarrollado las competencias asociadas.  Al alumno le acompaña el profesor para que pueda superar esos retos, porque lo verdaderamente importante, es que adquiera esa habilidad y no la cantidad de tiempo empleada.

Es un modelo especialmente adecuado para aprovechar los conocimientos y habilidades previas, para demostrar las capacidades de los alumnos en áreas donde ya tienen alguna experiencia. Al hacerlo así, se pone en juego el aprendizaje significativo y pueden moverse más rápidamente por las áreas que ya conocen, y detenerse en aquellas que son nuevas para ellos. De esta manera, al permitir que los estudiantes pasen más tiempo en áreas que les resulten más difíciles, y al apoyarlos a través de materiales de aprendizaje adicionales, si es necesario, están destinados al éxito. Todos los que completen un curso lo habrán hecho porque han dominado todos sus elementos, en lugar de solo algunos.

Claro está que para que esto pueda llevarse a cabo, necesitamos una excelente programación y una planificación de la instrucción combinada con diferentes materiales, así como, proporcionando situaciones de aprendizaje diversas. Con la ayuda de la tecnología podemos personalizar al nivel de conocimiento, capacidades y estrategias de aprendizaje de cada uno.

Sí, suena a utópico pero en realidad el Mastery Learning se ha llevado a cabo durante mucho tiempo, y es considerada como uno de los diseños más efectivos. Seguramente, no se realiza con soltura porque conlleva una gran formación y dedicación, es cierto, pero el apoyo de la tecnología facilitaría y posibilitaría, hacerlo extensivo, y que pueda realmente llevarse a cabo en muchas más escuelas.

Sólo tenemos que desearlo y se nos proporcionarán todas las acciones para llevarlo a cabo. Así que, de momento, puedes empezar con la lectura de este E-book que te ayudará a entender 5 cuestiones clave de la educación para el desarrollo competencial

Learners become Masters

Competencia digital didáctica

A finales de septiembre nos invitaron a participar en el primer seminario de Competencias Digitales organizado por UNIR y la Fundación Telefónica.  Estuvimos hablando de la competencia digital docente en esta primera sesión y también estaremos en la última, realizando un taller de Google for Education.

A la primera jornada asistió un interesante grupo de profesores, al que se unieron muchos otros por streaming, en concreto 260. A continuación os dejo el video de la jornada que incluye la presentación del Director General de la Fundación Telefónica, la intervención de Javier Tourón, la de Déborah Martín y luego el taller de Iñaki Fernández, que pone de manifiesto que sí es posible.

5 acciones para desarrollarse

El 27 de septiembre, la revista EdTechReview publicaba un post muy interesante sobre las acciones que, hoy, un docente debe mantener para desarrollarse pedagógicamente. He preferido traducir una parte y hacerlo más visual para tratar de llegar a un número más amplio de docentes.

Si colocáis el ratón encima de cada punto de color, os indicará cada acción.

Gracias por leernos.

¡¡Vendo «malacatones», oiga!!

«Malacatones», ogia!! «Malacatones» baratos a precio de innovación educativa!!. Así resuena en lo profundo de mi alma, mucho de lo que leo sobre  «innovación»; cual mercadillo.

Y digo mercadillo, no mercado. Esto incluso ayudaría a la escuela a avanzar más rápido. El problema que observamos es cómo el concepto de innovación educativa se ha corrompido y degradado.

Innovar, se ha convertido en hacer algo «chulo», algo que «mole», que esté de moda, que tenga que ver con el uso de herramientas digitales y que cuando lo comuniques tenga muchos retweets; por ejemplo, utilizar las redes sociales en clase (aunque no sepamos exactamente qué queremos conseguir con esto), usar google classroom (aunque el contenido no tenga un diseño de instrucción), utilizar Kahoot (porque los viernes es lo mejor, etc…), sustituir los libros de texto por libros digitales de la editorial, o incluso, incorporar Ipads en el centro porque «el comercial nos hizo una buena oferta», siendo que en muchos casos (afortunadamente no en todos), ni si quiera, se habían preguntado «¿qué quiero conseguir con esto?»

El verdadero concepto de innovación educativa no es algo frugal, espontáneo, gratuito, ni surge de la invención.

La innovación educativa es considerada como una acción permanentemente realizada mediante procesos de información procedentes de la investigación y de la evaluación educativa para buscar nuevas soluciones a los problemas planteados en el ámbito educativo (Pérez Pérez R. 2011, p.125)

Es decir, que el concepto de innovación implica incorporar algo nuevo, sí, pero no es un simple cambio, sino una aportación que facilite resolver problemas o necesidades educativas detectadas. La innovación tiene una característica que la define, y es que está orientada a unos objetivos educativos que para lograrlos, se despliega todo un proceso de recogida de información, evaluación de la práctica educativa bajo criterios teóricos previos y definidos por modelos educativos para incorporar nuevas técnicas  en la práctica educativa. De esta manera volvemos a evaluar si los objetivos previstos han sido satisfactoriamente cubiertos y las necesidades detectadas. Es un proceso, que además, exige componentes integrados de acciones e implica «tocar» al sistema organizativo.

Como propuesta, para entender mejor el concepto y siguiendo los criterios de Havelock y Huberman (1980) – fíjense 1980- la innovación educativa:

 

Trabajemos en esta dirección y hagamos de la docencia una profesión, no un mercadillo que venda «malacatones» a ritmo de Soul.